La construcción sostenible, palanca de innovación

La construcción, y en concreto la edificación, es una de las actividades económicas, junto al transporte, la agricultura y la industria, que produce un mayor impacto sobre el medio ambiente, ya que es responsable de un alto consumo de recursos, tanto energéticos como de agua y materias primas, y genera una gran cantidad de residuos y de contaminación del aire, del suelo y del agua.

Se estima que el sector de la edificación es responsable de una quinta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero, de cerca del 30% del consumo de materias primas, del 20% del gasto de agua y de cerca de un 30% de los residuos, además de la obvia ocupación del suelo, presionada al alza por la creciente urbanización.

Para limitar este fuerte impacto se han puesto en marcha nuevas políticas y regulaciones en el sector de la construcción que se complementan con el progreso tecnológico que ha permitido introducir nuevas tecnologías y materiales que fomentan la reducción del consumo energético.

Una de las claves para incidir en este aspecto se encuentra en la rehabilitación, más claramente en España, que dispone de una amplio parque de edificios de gran antigüedad y una tasa de nueva edificación aún en niveles bajos. En este sentido, el denominado certificado energético del edificio, aprobado hace cinco años, se exige desde entonces a todas las viviendas que se van a vender o alquilar, convirtiéndose en un estímulo clave para renovar y reducir el consumo energético del parque de viviendas construido.

En esta misma línea, destaca el borrador de la nueva ‘Estrategia de Economía Circular’, que acaba de presentar el Gobierno. El documento incluye un plan de acción para el periodo 2018-2020 que incorpora 70 medidas a las que se destinarán 836,78 M€, de los que el 57,2% se dedicará a la reutilización del agua. La iniciativa, coordinada por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, y por el de Economía, Industria y Competitividad, plantea las líneas generales de actuación para impulsar la economía circular plenamente sostenible y competitiva en 2030.

La estrategia define cinco sectores prioritarios: construcción, agroalimentación, industria, bienes de consumo y turismo. Dentro de estos, plantea cinco líneas principales como son producción, a la que destinará 31,74 M€; consumo, que recibirá 20,15 M; gestión de residuos, con 28,4 M; materias primas secundarias, 997.362 €; reutilización del agua, con 478,2 M; investigación, innovación y competitividad, con 241,08 M; sensibilización y participación, 533.883 €, y empleo y formación, que serán dotados con 35,6 M.

Igualmente, el avance del ‘Documento de bases para la actualización del documento Básico DB-HE’, incluido en el Código Técnico de la Edificación (CTE), prevé la entrada en vigor de la Directiva 2010/31/UE (DEEE) de los edificios llamados ‘Energía Casi Nula’, que se producirá a finales de este mismo 2018 para el sector público. La normativa, que se extenderá a la totalidad de las nuevas construcciones a partir del 2021, define los criterios para cumplir con la directiva DEEE. El gobierno también ha puesto en marcha la segunda convocatoria de las ayudas para rehabilitación energética de edificios (PAREER II), dotada de 125,6 M€. que permitirán financiar mejoras en el aislamiento térmico, eficiencia de la iluminación o el cambio de energía convencional por energía solar térmica o geotérmica.

Por último, los “planes renove” impulsados por las diferentes administraciones suponen un impulso a la mejora del aislamiento de los edificios y la reducción de su factura eléctrica mediante la instalación de nuevos aislamientos, ventanas y perfiles, cubiertas, ascensores de bajo consumo, electrodomésticos y detectores de presencia, entre otros productos.

Desde el ámbito privado, la industria de materiales está apostando también por la innovación y la incorporación de tecnologías que aumenten las prestaciones de sus productos, alarguen la vida útil o ayuden a reducir la contaminación y el consumo eléctrico.
Por sectores, la climatización y a.c.s., responsables del 56% del consumo de energía en un edificio residencial, son los principales elementos sobre los que incidir para avanzar en la calificación energética, lo que afecta tanto a los propios equipos de climatización y a.c.s., como al aislamiento térmico del inmueble. Por tanto, los sectores de climatización, aislantes, fachadas, perfilería y vidrio se encuentran entre los más activos en la investigación y desarrollo de productos más eficientes. En el segmento de clima, destaca el lanzamiento por parte de las principales firmas de equipos de aerotermia y geotermia, aparatos de aire tipo ‘inverter’ y VRF, calderas de condensación o biomasa y equipos “todo en uno” capaces de proporcionar clima, calor y agua caliente en un solo equipo.

Además, otros sectores como material eléctrico, domótica o elevación están haciendo grandes esfuerzos en el desarrollo de nuevos aparatos y equipos que reducen el consumo energético. La edificación es también intensiva en otros recursos como el agua, por lo que los fabricantes de grifería, fontanería y sanitarios están también haciendo sus deberes, mediante el lanzamiento de gamas que limitan el consumo de agua y mejoran su calidad.